En un escenario de comercio internacional creciente, se vuelve imprescindible gestionar de manera eficiente el flujo de información a lo largo de la cadena de suministro. El operador logístico se encuentra en una posición privilegiada para asumir esta gestión y utilizarlo como ventaja competitiva.

La tecnología es el principal impulsor del comercio internacional

Las tecnologías han jugado desde siempre un papel fundamental en la globalización del comercio, incluso más que las diferentes políticas de comercio internacional. En el caso del transporte, el ferrocarril y, sobre todo, el transporte contenerizado han impactado drásticamente en el volumen de bienes que se mueven entre continentes.Y en lo que respecta a las tecnologías de la información, el fax, el e-mail y estándares como el EDI han supuesto la agilización y seguridad en el flujo informativo entre los actores de la cadena de suministro. De esta manera, el profesor de comercio internacional, Logística y Aduanas del grado de Logística y Negocios Marítimos de la Universidad Pompeu Fabra, sostiene que la globalización del comercio es precisamente lo que permite a las empresas reducir la gestión de stocks y el abastecimiento a tiempos más largos. “El just-in-time, asegura, no sería posible sin la tecnología”.

Asimismo, un estudio recogido por UPS sobre la dinámica de la compra industrial concluye que las ventas internacionales entre empresas continúan creciendo junto al aumento general del comercio electrónico. Los compradores industriales pertenecientes a la generación millennials dicen que obtienen casi la mitad de sus productos a nivel internacional, mucho más que los compradores de la generación baby boomer o la generación X. Los encuestados también están dispuestos a pagar más por un servicio transfronterizo con mayor rapidez

El operador logístico tiene en sus manos la gestión del flujo de información de la cadena logística

La aplicación de estas metodologías de aprovisionamiento y distribución de las empresas basadas en tecnología suponen un impacto directo en los objetivos básicos de cualquier modelo de negocio: la reducción de costes, disminución en los tiempos de respuesta al cliente (leap times) y un aumento en la calidad de su servicio. Sin embargo, la ejecución de estas estrategias está fuertemente vinculada a la excelencia en la gestión de la cadena de suministro, y en particular, en la gestión del flujo de la información entre los diferentes actores involucrados en ella.

El papel del operador logístico se vuelve entonces en una pieza fundamental en un escenario de comercio global. Si bien el valor de un buen operador logístico hasta la fecha ha sido el dominar flujo de mercancías y transporte, ahora se vuelve necesario que los operadores logísticos dominen también el flujo de la información generada a partir del flujo de las mercancías. La posición es estratégica y necesaria: una empresa con operaciones de importación o exportación necesita un interlocutor capaz de proporcionar de manera proactiva la información de los hitos más relevantes para su proceso productivo, conectándose con el ecosistema logístico para obtener esta información e interactuando con éste para la optimización de tiempos y costes. Tan importante es hoy en día que una mercancía llegue a tiempo como que se informe correctamente de ello.

El valor diferencial está en la información

La gestión de la información a través de medios digitales se vuelve entonces en una herramienta imprescindible para los operadores logísticos. Con ella, es capaz de proporcionar de manera competitiva, ágil y fiable, toda la información que el cargador necesita para su operativa. «En sectores tan importantes en España como son la automoción, la moda, el químico o el alimentario – sostiene Aliaga, con modelos just-in-time muy ajustados, el conocer la localización de la mercancía y la información necesaria para la “gestión de la excepción” es crítico para el negocio. El operador logístico tiene en la gestión de la información la llave para desarrollar relaciones a largo plazo con sus clientes y aportar valor a sus operaciones.»

El reto: la toma de decisiones a partir del flujo de la información

El uso de tecnologías de la información para los operadores logísticos no queda sólo en el suministro de información. Como gestores de datos, los operadores logísticos tienen en sus manos la capacidad de extraer conclusiones de los datos manejados que puedan aportar información accionable para la toma de decisiones y mejorar el rendimiento de las operaciones de sus clientes. De esta manera, tal como sostiene Francisco Aranda, presidente de la patronal UNO Logística, “[la logística] ha pasado de ser un simple centro de costes a convertirse en una de las principales herramientas para la competitividad de las empresas”. Depende de cada operador logístico gestionar el flujo de información de la cadena logística para aportar un valor diferencial a sus clientes industriales.

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