El sector logístico en España continúa dando señales de prosperidad. Puertos que rompen récords de tráfico semestre tras semestre, crecimiento del número de operaciones y multinacionales del transporte entrando en el mercado nacional. Los operadores logísticos juegan un papel clave en la prosperidad del sector, permitiendo el flujo rápido de las operaciones de tráfico y manteniendo la información accesible a los clientes y colaboradores.

Si eres un operador logístico que compite en este fascinante mercado actual, debes saber que mucho del valor que proporcionas a tus clientes se basa en la capacidad de manipular la información de manera rápida y segura. Y eso pasa en gran medida por los sistemas informáticos que han de proporcionarte las herramientas para procesar los envíos rápidamente, consolidar la contabilidad e informar a tus clientes sobre hitos de las operaciones.

Seguramente ya cuentes con algún sistema de gestión en tu empresa, y la pregunta que te estarás haciendo es: ¿realmente es momento de cambiar? Hablamos de tres indicadores que te permitirán analizar la decisión:

1. No me puedo fiar de mis informes de gestión

Llega el final de la semana y solicitas un resumen de las operaciones realizadas. Recibes un excel con datos, pero algo no cuadra. Entonces, abres tu software de contabilidad y tal como supusiste, los números no coinciden con el reporte. Ya lo comentaste con tu responsable de IT, quien te dijo que era un problema de las integraciones entre tu programa de contabilidad y el ERP. Y éstos todavía están discutiendo para ver quién lo resuelve. Total, que terminas creando un excel propio, en el cual importas datos de diferentes fuentes que debes actualizar manualmente cada vez que quieres tener información de tu negocio.

Si has estado en esta situación, probablemente sea el momento de plantearse el cambio de ERP. Suele pasar que las empresas adquieren soluciones informáticas para dar respuesta a problemas específicos en un momento determinado. El problema de esto es que cada solución maneja una base de datos diferente, y que a la hora de requerir informes consolidados, la información no se traslada de un sitio a otro de manera completa o automática. Esta situación se agrava cuando comenzamos a manejar volúmenes de datos mayores, donde las bases de datos se ralentizan y corrompen las consultas.

2. Temo que mi productividad sea más baja que la competencia

Cambiamos de escenario. Estás muy satisfecho porque has conseguido una gran multinacional como cliente, lo que supone la contratación de un nuevo empleado. Entrevistando a posibles candidatos, te das cuenta de que hay personas en otras empresas que están gestionando el doble de expedientes que tu equipo. Piensas que quizá solo hacen terrestre, pero a medida que entrevistas a más personas, más sensación tienes de que la media de la competencia está muy por encima de tu productividad.

La baja productividad de tu equipo no se debe a la cultura de trabajo de tu empresa. Es posible que muchas operaciones repetitivas se realicen manualmente. Debes saber que la competencia utiliza hoy en día procesos automatizados e integrados con plataformas de cotización que hacen que su productividad despunte.

¿Qué debo hacer?

3. Mis clientes piden demasiada información de los envíos

Este nuevo cliente que has conseguido tiene un pliego de condiciones exigente. Pide la trazabilidad completa de los envíos, desde que salen del almacén en China hasta que están en tus instalaciones en España, con más de 20 hitos por el camino. Hasta ahora la gestión de las comunicaciones con tus clientes ha sido puntual.  Básicamente ha consistido en consultas por e-mail o teléfono de tus operadores a los diferentes puntos de control, seguido de un correo al cliente con los detalles.

Te das cuenta de que, para el volumen de contenedores que debes gestionar para este cliente, es imposible realizar esta tarea manualmente. Debes proporcionar un espacio de auto-consulta para que tus operadores no tengan que ocupar su tiempo realizando reportes de estado de los envíos. Tu responsable de IT comenta que para poder responder a los requerimientos del cliente debe recibirse la información de manera automática, pero que estas integraciones no son posibles con tu ERP actual.

Si te has encontrado en alguna de estas situaciones, lo más probable es que la solución pase por cambiar tu software de gestión, tu ERP. Las herramientas actuales como _b first permiten una integración total dentro de todas las operaciones críticas de tu negocio y la transición automática a todas las otras áreas de tu organización. Además, la conectividad con plataformas externas facilitará enormemente las operaciones de tu equipo, y aumentará tu productividad.

Quizás sea el momento de valorar un cambio de ERP, ¿no te parece?