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Para saber cuáles serán las claves en la evolución de las cadenas logísticas en la próxima década, en primer lugar, debemos conocer cómo evolucionarán las necesidades y el consumo de los clientes, de manera que las empresas puedan adaptar las soluciones en base a estos cambios. Según un estudio realizado a varias empresas de logística, estos hábitos de consumo demandarán una mayor rapidez, precisión y sencillez, independientemente de la distancia.

Por lo tanto, nos vamos a encontrar ante la demanda de una red logística más rápida, con un fuerte incremento de tecnología de vanguardia y un amplio abanico de soluciones y servicios. Estos importantes cambios de cara al 2030, impulsan a la cadena de suministro para agilizar y flexibilizar procesos logísticos que le permitan gestionar inventarios y realizar envíos antes. Para ello, el sector logístico debe estar preparado mediante las herramientas tecnológicas adecuadas para responder a este reto: SMA, WMS, Software ERP logístico, Ciberseguridad, Comunicaciones..

Inversión en Tecnología para la Operativa logística

En 2030 se prevé que los operadores logísticos utilicen de manera asidua las herramientas que empiezan a repuntar hoy. Dentro de una década, existe cierto consenso en que se habrán convertido en herramientas habituales del sector.

En concreto, las herramientas digitales más mencionadas por expertos y profesionales del transporte y la logística son principalmente: blockchain, big data, IoT o IA. «El blockchain será probablemente la tecnología estándar para el tracking» comenta Maite Gilarranz, Cofundadora de Piperlab.

El impacto que ga generado en la sociedad la pandemia del coronavirus también ha generado una aceleración en la digitalización del sector logístico. En la próxima década, «todo será más telemático, los comercios deberán desarrollar mucho más su forma de vender a distancia para acercar el producto al consumidor» comenta el director general de FM Logistics Iberia.

El papel de la Sostenibilidad

En los próximos años, la cadena logística tendrá que adaptarse a nuevos criterios de gestión y regulación de tráfico urbano y nuevos modelos de logística colaborativa, así como un gran cambio en las flotas de reparto hacia el avance de coches autónomos y drones.

La creciente automatización en la producción y a la vez en la logística, favorece al desarrollo de nuevas tecnologías, lo que se traducirá en una disminución en el coste de mano de obra, por lo que quizás se va a cambiar el modelo de producción deslocalizada actual para que se acerque más a los mercados de consumo, lo que favorecería un modelo más sostenible.